Tarima y laminado
Colocación flotante o encolada sobre base preparada.
El acabado del suelo se ve, pero lo que lo hace durar es la preparación de la base: nivelar, dar autonivelante si hace falta y un replanteo cuidado. Saltarse esa parte es lo que hace que un suelo cruja o se levante a los dos años.
Trabajamos con todos los materiales y te asesoramos según el uso de cada estancia: no pide lo mismo el suelo de una cocina o un baño, donde manda la resistencia al agua, que el de un salón o un dormitorio.
Pedir presupuesto→Colocación flotante o encolada sobre base preparada.
Resistente al agua, ideal para cocinas y zonas húmedas.
Acabado continuo sin juntas sobre el suelo existente.
Gran formato y exteriores, con nivelación y juntas cuidadas.
Pavimentos compatibles con calefacción por suelo radiante.
Rodapiés, perfiles y juntas de dilatación bien resueltos.
Vemos el inmueble, entendemos qué necesitas y valoramos el estado real antes de dar ningún número.
Presupuesto detallado por partidas, sin sorpresas: el precio que firmas es el que pagas.
Un único responsable coordina los oficios y te informa cada semana del avance.
Te entregamos todo terminado, limpio y con garantía por escrito de los trabajos.
El cambio de suelo suele ir dentro de una reforma integral, pero también lo hacemos solo, protegiendo el resto de la casa. Si además hay que alicatar paredes de baño o cocina, lo combinamos con los solados y alicatados en la misma obra.
En zonas húmedas mandan la resistencia al agua y la facilidad de limpieza: el porcelánico y el vinílico SPC son las mejores opciones. La tarima de madera natural no es la más recomendable ahí. Te asesoramos según uso y presupuesto.
En muchos casos sí, si el suelo existente está firme y nivelado: ahorra obra, escombros y tiempo. Si está suelto o desnivelado, conviene levantarlo. Lo valoramos en la visita.
La tarima da calidez y es agradable al pie, ideal en dormitorios y salones; el porcelánico es más resistente y apto para zonas húmedas y de mucho paso. Muchas casas combinan los dos según la estancia.
No: hay que elegir materiales y montajes compatibles que transmitan bien el calor, como el porcelánico o ciertos laminados y vinílicos preparados. Te indicamos cuáles sirven para tu instalación.